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La Sesión del magnetismo
Esta sesión se desarrolla según la prolongada experiencia (más de 50 años) de fuego del Señor Yvan Dionis.
Preámbulo Por la intervención del magnetizador, el enfermo recuperará valor, pero no se debe olvidar que la cura dependerá también de él mismo. El enfermo y su magnetizador formarán un equipo. Compañeros de ruta durante un tiempo, compartirán la misma certeza: la vida quiere vivir. Para lograr todo tipo de cura es necesaria la complicidad entre el practicante y su paciente.... El magnetizador ha transmitido a su paciente una inigualable fuerza espiritual y – lo afirmo – esta fuerza encontrará su fuerza sólo en el amor de su prójimo, en el amor universal, en el amor que hace derramar lágrimas de alegría...He creído en lo increíble y lo increíble existe.
Sesión El paciente se encuentra acostado en la camilla, lo más desvestido posible (...para localizar el origen del dolor: he visto dolores en la rodilla sensibles a la imposición de manos en la cabeza, dolores en el omóplato correspondientes a una zona de la pelvis o de las vértebras sacras...). Se debe obligatoriamente retirar aquellas prendas exteriores o interiores que contengan tejidos sintéticos o seda (hacen “barrera”). El ambiente deberá estar climatizado (calor) suficientemente y con poca luz...
El paciente acostado...estará lo más distendido posible, inmóvil, con los ojos cerrados, las manos abiertas... Él (el practicante) deslizará su mano en la del paciente. Una vez establecido este primer contacto, apoyará la otra mano en una de las zonas respectivas citadas más arriba (epífisis, hipófisis, bulbo raquídeo, tiroides, plexo cardíaco, plexo solar, hipogastrio, la otra en el corazón...) ...Durante la sesión, el práctico deberá mantener el contacto con el paciente; podrá desplazar sus manos pero en ningún momento deberá levantarlas juntas...
Una vez terminada la primer sesión, el magnetizador propondrá al paciente que descanse durante algunos instantes....se prevé que el paciente tenga algunas reacciones, sobre todo una aparición y desaparición brusca del sueño.
La habitación debe ser sobria, deberán evitarse todo tipo de escena. El magnetizador que se precie de tal no necesitará ningún marco particular ni suntuoso.
En casa del magnetizador y en un clima muy particular, los enfermos se distienden, recuperando esperanzas y se convierten, en poco tiempo, en miembros de una gran familia, la del magnetizador.Yvan Dionis
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